SALAMANCA

Allá por el 2003, veintidós años después de nuestra última visita a esta hermosa ciudad junto a nuestra hija Laura y nuestros sobrinos Nando y Cristian, emprendimos el regreso. No solo deseábamos despertar antiguos recuerdos, sino también contemplar cómo el paso del tiempo nos había transformado a nosotros, y cómo la ciudad, fiel a su espíritu, había sabido crecer y adaptarse a la modernidad sin perder su alma. Ya en 2002 había sido nombrada, junto con la belga Brujas, Capital Europea de la Cultura, y desde 1988 su casco antiguo reposaba bajo el amparo de la Unesco como Patrimonio de la HumanidadHoy, al recorrer sus calles, sentimos que no volvemos únicamente a un lugar: regresamos a un tiempo que aún resplandece en nuestra memoria. 

Los orígenes de la ciudad se remontan a hace aproximadamente 2.700 años, durante la Primera Edad del Hierro, cuando los primeros asentamientos humanos se establecieron en el cerro de San Vicente, junto al río Tormes. Desde entonces, Salamanca ha sido testigo del paso de numerosos pueblos y culturas: vacceosvetonesromanosvisigodos y musulmanes.


Entre ellos destacan los vetones, un pueblo prerromano de cultura celta, del que aún se conservan numerosos restos arqueológicos distribuidos por toda la provincia , concretamente en la ciudad de Salamanca, su PUENTE ROMANO, y su verraco vetón (enlace a nuestra publicación).

Con la expansión romana en la península ibérica, el territorio pasó a formar parte del Imperio Romano dentro de la provincia de Lusitania.

Tras la caída del mando, los alanos ocuparon la región, aunque pronto fueron sustituidos por los visigodos, bajo cuyo dominio Salamanca se convirtió en sede episcopal. La invasión musulmana en el siglo VIII supuso la expulsión de los visigodos, y la ciudad quedó situada en una zona fronteriza conocida como "tierra de nadie", entre el Sistema Central y la Cordillera Cantábrica, que permaneció prácticamente despoblada.

La repoblación tras la Reconquista cristiana fue liderada por Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI de León, quien sentó las bases de la Salamanca moderna.

Un hito especialmente significativo por lo que supuso con posterioridad-,  fue la fundación en 1218 del Estudio General del Reino por el rey Alfonso IX de León, que más tarde, bajo el reinado de Alfonso X el Sabio y por bula del papa Alejandro IV en 1255, se convertiría en la UNIVERSIDAD DE SALAMANCA (enlace a nuestra publicación), una de las más antiguas de Europa.

Por otro lado, en 1311 nació en la ciudad de Salamanca Alfonso XI de Castilla,​ único rey que ha nacido en la actual provincia salmantina. La Baja Edad Media trajo consigo las luchas entre bandos nobiliarios en Salamanca y CIUDAD RODRIGO (enlace a nuestra publicación), así como la creación de múltiples señoríos nobiliarios, como el CONDADO DE LEDESMA , o EL DUCADO DE ALBA DE TORMES.​

CONDADO DE LEDESMA

En 1543 Felipe II de España contrajo matrimonio en la ciudad de Salamanca con María de Portugal.

Salamanca ha quedado vinculada a la historia universal por una serie de hechos y personalidades que llegaron a marcar la evolución de la sociedad occidental. Entre ellos, merece destacarse la creación de la primera gramática del castellano en 1492 por Antonio de Nebrija, la célebre Grammatica. Fue el primer estudio de las reglas de una lengua europea occidental que no era el latín y este hecho marca el inicio del Siglo de Oro español. Antonio de Nebrija fue además la primera persona del mundo occidental en reclamar derechos de autor.

Salamanca también estuvo vinculada a los preparativos de Cristóbal Colón para su primer viaje que llevó al descubrimiento de América por parte de los europeos. El Claustro de la Universidad de Salamanca se llegó a reunir en consejo para tratar su proyecto. Durante estos años, Colón logra el apoyo de los monjes dominicos, hospedándose en el CONVENTO DE SAN ESTEBAN. El astrónomo salmantino Abraham Zacut fue su gran apoyo científico para el viaje.

La primera mujer universitaria del globo, Beatriz Galindo, «la Latina», está vinculada a la Universidad, así como la primera mujer profesora de universidad del mundo, Luisa de Medrano, durante el curso 1508-1509.

También aquí se dieron los años de estudio de Hernán Cortés antes de partir a América y conquistar el Imperio mexica. En la defensa de los derechos de los indígenas del Nuevo Mundo tuvo un papel destacado la llamada Escuela de Salamanca, que con Francisco de Vitoria a la cabeza, reformuló el concepto de derecho natural, renovó la teología, sentó las bases del derecho de gentes moderno, del derecho internacional y de la ciencia económica moderna y participaron activamente en el Concilio de Trento. En dicho Concilio, los matemáticos de la Universidad salamantina propusieron al entonces papa Gregorio XIII el calendario que se vino a conocer como calendario gregoriano y que actualmente es utilizado en todo el mundo. El germen fueron dos estudios realizados en 1515 y 1578 por científicos de la universidad, que fueron remitidos a la Iglesia.

En Salamanca se realizó la traducción parcial de la Biblia al español, hecha por Fray Luis de León. También aquí se encuentra el libro impreso sobre ajedrez moderno más antiguo conservado, Repetición de amores y arte de ajedrez, del religioso Luis Ramírez de Lucena, publicado en Salamanca en 1496. Asimismo, la estancia de Miguel de Cervantes, posible alumno de la universidad, influyó en sus libros: el entremés LA CUEVA DE SALAMANCADon Quijote de la Mancha (en el que hace referencias a Salamanca mediante el personaje del bachiller Sansón Carrasco), La tía fingida y El licenciado Vidriera.

Se dice que el propio Fernando de Rojas dejó grabadas en unos versos las huellas de su vida: su oficio de bachiller, el lugar de su nacimiento y el mérito de haber concluido la célebre comedia. En el acróstico que abre la obra puede leerse:

«El Bachiller Fernando de Rojas acabó la Comedia de Calisto y Melibea y nació en La Puebla de Montalbán».

Nada queda en los archivos que pruebe su paso por la Universidad de Salamanca, pero la obra misma parece susurrarlo. En el texto El autor a un su amigo se nombra jurista; en los versos acrósticos afirma haber visto en Salamanca la obra que hoy conocemos y asegura haberla concluido en días de vacaciones. En ese mismo juego de letras se otorga a sí mismo el título de “bachiller”, que entonces equivalía, más o menos, a lo que ahora llamamos licenciado.

No tenemos la certeza, pero todo invita a imaginar al joven Rojas, estudiante en las aulas salmantinas, terminando entre libros y silencios las páginas que lo harían inmortal.

Como homenaje a la obra se ha idealizado un pequeño espacio ajardinado que recuerda a EL HUERTO DE CALISTO Y MELIBEA.(Enlace a nuestra publicación).

Al perderse en sus calles, el tiempo se abre como un manuscrito antiguo, desplegando páginas que nos conducen a otras épocas. Entre los pliegues de su encanto, emergen solemnes las casas señoriales, que hoy abrazan nuevas funciones sin renunciar a su grandeza.
Ahí se alza la CASA DE LAS CONCHAS, donde dialogan pasado y presente en un murmullo de piedra; se eleva LA CASA LIStransparente y luminosa, como un vitral que recoge amaneceres; se abre el PALACIO DE LA SALINA, con su nobleza renacida; y se impone el PALACIO DE MONTERREY, testigo inmortal de la memoria y la belleza.

Y al avanzar, la ciudad se desvela como un tapiz infinito, tejido de luces y sombras, de historias que laten bajo cada piedra. Sus plazas se convierten en escenarios donde la vida transcurre con la misma cadencia de antaño, y las torres, orgullosas, parecen custodiar los sueños de quienes las contemplan.

Entre esas piedras cargadas de memoria, también surgen casas con identidad propia. La CASA DE DON DIEGO MALDONADO, palacio plateresco del siglo XVI,donde la cultura viaja entre lenguas y océanos. Alberga hoy la Fundación Cultural Hispano-Brasileña y el Centro de Estudios Brasileños de la Universidad de Salamanca. Muy cerca, la CASA DE DOÑA MARÍA LA BRAVA, edificio gótico del XV y prototipo de las mansiones nobles de la época, recuerda la figura de María de Monroy, cabeza de uno de los bandos en que se dividió la ciudad y célebre por vengar la muerte de sus hijos, conserva en sus muros la fiereza de una madre y la furia de su venganza;

No menos singular es la enigmática CASA DE LAS MUERTES, donde calaveras esculpidas recuerdan que hasta la piedra puede guardar secretos; construida por Juan de Álava a comienzos del XVI. Una leyenda asegura que el nombre proviene de la misteriosa muerte de una mujer en su interior y de la maldición que condenaba a todo aquel que la habitara. Durante años permaneció vacía, hasta que las calaveras, sustituidas por esferas en una reforma, volvieron a ser esculpidas, más pequeñas, pero fieles a su tétrico simbolismo.

La ruta culmina en la CASA DEL REGIDOR OVALLE, del siglo XVIII, donde murió Miguel de Unamuno, dejando impregnada en sus estancias la huella imborrable de su pensamiento.

En cada esquina, el viajero encuentra un eco: un portal que recuerda a los caballeros, un claustro que susurra oraciones olvidadas, una fachada que se enciende al atardecer con reflejos dorados. Salamanca entera se erige así como un poema de piedra, escrito a lo largo de los siglos, donde cada mirada descubre un verso nuevo, junto a sus templos y un sinfín de sentimientos que aún vibran en el corazón de la ciudad.

Sus dos CATEDRALES, LA NUEVA ...




...y LA VIEJA, 



LA CAPILLA DE LA VERA CRUZ, IGLESIA DE LA PURÍSIMA, IGLESIA DE SAN MARCOS, IGLESIA DE SAN MARTÍN DE TOURS, o el inconcluso CONVENTO DE SAN ANTONIO EL REAL, actual establecimiento de Zara

CONVENTO DE SAN ANTONIO EL REAL


Y al avanzar, la ciudad se desvela como un tapiz infinito, tejido de luces y sombras, de historias que laten bajo cada piedra. LA PLAZA MAYOR se convierte en escenarios donde la vida transcurre con la misma cadencia de antaño, y las torres, orgullosas, parecen custodiar los sueños de quienes las contemplan. CENTRO DOCUMENTAL DE LA MEMORIA HISTÓRICA, FILMOTECA DE CASTILLA Y LEÓN, MONUMENTA SALAMANTICAE, varios perpetuados en el MUSEO DE SALAMANCA

MUSEO DE SALAMANCA

 

La provincia de Salamanca ha sido escenario de numerosas producciones cinematográficas a lo largo de las décadas, mostrando su versatilidad como localización.

La primera película conocida rodada en la región fue “Las lavanderas del río Tormes” (1897).

Otras producciones, tanto nacionales como internacionales han sido las siguientes: Doctor Zhivago (1965). En la película se distingue el embalse de Aldeadávila, situado en Aldeadávila de la Ribera, localidad enclavada en pleno corazón del parque natural de Arribes del Duero.

1492: La conquista del paraíso (1987). En esta superproducción se aprecian de la capital salmantina las dos catedrales, el convento de San Esteban, la Iglesia de San Benito, la calle Compañía, la plaza Concilio de Trento y el Patio de Escuelas, localizaciones que permiten a la película recrear fielmente la ciudad en el siglo XV.

En Terminator: destino oscuro (2019) se reconoce el enclave cinematográfico de la presa de Aldeadávila. Una central hidroeléctrica enclavada en el cañón del tramo inferior del río Duero en las Arribes del Duero. El rodaje contó con la participación de cerca de 200 personas, de las cuales una veintena pertenecían a la localidad salmantina de Aldeadávila de la Ribera.

En Mientras dure la guerra, del director Alejandro Amenábar, se utilizaron diferentes localizaciones de la Universidad de Salamanca, como su Patio de Escuelas o la fachada y los interiores de la casa de Unamuno situada en la calle Libreros número 25, convertida actualmente en museo.

La ciudad entera se abre como un tapiz de sombras y fulgores.

Sus plazas laten al ritmo de otras épocas, y sus torres altivas custodian, como centinelas, los sueños de quienes las contemplan.

La PLAZA MAYOR vibra como un corazón abierto, donde la vida fluye con la cadencia de antaño, se convierte en el escenario por excelencia, y las torres parecen custodiar los sueños de todos los que pasean por ella, entre reflejos dorados, historias y recuerdos que resuenan en cada piedra, y en torno a ella respiran templos, torres y conventos: la CAPILLA DE LA VERA CRUZla IGLESIA DE LA PURÍSIMA, SAN MARCOS, SAN MARTÍN.

El presente también teje su lugar en este tapiz: el CENTRO DOCUMENTAL DE LA MEMORIA HISTÓRICA, la FILMOTECA DE CASTILLA Y LEÓN, y MONUMENTA SALAMANTICAE, donde el tiempo se recoge, se guarda, se revive.

Salamanca, poema eterno, ciudad que late entre el eco de los siglos,
se entrega al viajero como un libro infinito, donde cada piedra guarda un secreto, y cada paso escribe un verso nuevo.

En cada esquina, el viajero encuentra un eco: un portal que recuerda a los caballeros, un claustro que susurra oraciones olvidadas, una fachada que se enciende al atardecer con reflejos dorados. Salamanca se erige así como un poema de piedra, escrito a lo largo de los siglos, donde cada mirada descubre un verso nuevo, junto a sus templos y un sinfín de sentimientos que aún vibran en el corazón de la ciudad.



 

 

INFORMACIÓN RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES:

https://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Salamanca

https://es.wikipedia.org/wiki/Salamanca

https://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_de_Salamanca#En_las_artes_y_la_cultura_popular

 

 

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1 comentario:

  1. Salamanca, la conozco bastante, mí hija estudió en la Universidad Pontificia, que también es preciosa. Besos.

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