Hay lugares en el Camino de Santiago donde las piedras no solo sostienen techos, sino que murmuran historias al oído del caminante curioso. La iglesia de Santa María del Camino, o de las Victorias, en CARRIÓN DE LOS CONDES (enlace a nuestra publicación), es uno de esos rincones iluminados donde el arte románico del siglo XII parece haber sido esculpido con la brisa de los siglos.
No es difícil imaginar aquel incesante trasiego de capas, bordones y
cansados caminantes deteniéndose ante sus muros para buscar refugio, descanso o
simplemente elevar una oración antes de continuar el largo viaje hacia
Compostela.
La iglesia es una de las grandes joyas monumentales de Carrión de los Condes
y, aunque el paso del tiempo ha ido transformando algunas de sus partes,
conserva todavía el poderoso carácter de aquellos templos románicos que
parecían construidos para resistir no sólo los siglos, sino también las
historias de quienes los contemplaban.
Antes de entrar merece la pena detenerse unos minutos ante el exterior.
El templo fue construido con grandes sillares y presenta una planta basilical
de tres naves, originalmente rematadas por tres ábsides semicirculares.
La fachada meridional es, sin duda, la que concentra buena parte de la atención. Su portada románica constituye un auténtico espectáculo escultórico, aunque algunos de sus detalles han sufrido las consecuencias de las reformas y de los elementos arquitectónicos añadidos posteriormente para reforzar el edificio. Y es que aquí la piedra no se limita a sostener muros. Habla. Cuenta historias. Representa personajes, animales y escenas que, hace casi novecientos años, eran capaces de transmitir mensajes a una población que, en gran medida, no sabía leer.
Se abre mediante un arco de medio punto formado por dos arquivoltas: la
interior, de limpias dovelas lisas, y la exterior, convertida en un auténtico
libro esculpido. Apoyadas sobre mochetas decoradas con dos cabezas de toro y
sencillas jambas, sus dovelas nos acercan, con sorprendente naturalidad, a un
pequeño universo medieval en el que conviven músicos y personajes entregados a
sus oficios con representaciones de los pecados y vicios, como la avaricia o la
gula, además de inquietantes animales fantásticos.
A ambos lados, las enjutas completan el relato con escenas tan sugerentes como un jinete sobre un león o un caballero armado cuyo caballo pisa a un personaje, mientras que sobre la portada un friso nos conduce hasta la Epifanía.
Y, como si todo aquello no fuera suficiente, el tejaroz despliega su particular colección de canecillos: un músico, un acróbata y una expresiva máscara, pequeñas figuras que parecen asomarse desde hace siglos para sorprender al viajero que levanta la mirada.
Los contrafuertes y arbotantes añadidos con el paso del tiempo
modificaron inevitablemente la visión original del conjunto, pero también
forman parte de la historia del edificio. Al fin y al cabo, los monumentos que
han sobrevivido durante tantos siglos rara vez permanecen inmóviles: se
transforman, se reparan y se adaptan para continuar desafiando al tiempo.
Una vez atravesada la puerta, el ambiente cambia. La luz se suaviza, las
voces parecen bajar espontáneamente de volumen y la piedra adquiere esa
tonalidad especial que sólo tienen los edificios antiguos. El interior conserva
una cierta austeridad románica, aunque las reformas posteriores introdujeron
elementos de épocas diferentes, creando un interesante diálogo entre estilos. Las
naves laterales conservan sus bóvedas de cañón reforzadas por arcos fajones,
mientras que la nave central sufrió importantes transformaciones después de los
problemas estructurales que afectaron al edificio.
Pero si algo nos llamó muchísimo la atención durante la visita fueron los letreros explicativos distribuidos por el interior, que nos permitieron
detenernos ante cada espacio con otros ojos. Y hay que decirlo. ¡Así da gusto
visitar una iglesia!
| MARÍA DESATANUDOS |
La cabecera de Santa María del Camino nos muestra claramente cómo los
siglos fueron dejando su huella en el edificio. La primitiva capilla mayor
románica fue profundamente transformada en el siglo XVII gracias al patrocinio
del obispo de
Palencia Juan del Molino Navarrete, natural de Carrión. Entre 1682 y 1683
se levantó un amplio presbiterio de planta rectangular, diseñado para sustituir
la antigua cabecera románica. El nuevo espacio presenta una decoración mucho
más barroca. Una cúpula ciega, columnas salomónicas, yeserías y escudos
episcopales cambian por completo el ambiente austero que domina buena parte del
resto del templo. Y, como ocurre tantas veces en la historia, detrás de una
gran obra arquitectónica también había una cuestión muy personal. El obispo
quiso dejar aquí su memoria.
En los muros laterales del presbiterio se abren dos grandes hornacinas
que albergan los sepulcros del propio Juan del Molino Navarrete y de sus
padres. Las esculturas funerarias, realizadas en madera pintada imitando
alabastro, representan a los difuntos y convierten este espacio en una especie
de escenario dedicado a la memoria familiar.
Un hermoso retablo preside la capilla mayor y fue realizado en torno a 1684 por Santiago Carnicero. Su estructura barroca organiza las imágenes en diferentes niveles y calles, creando un magnífico punto focal al fondo del presbiterio. En el centro aparece la Inmaculada, acompañada por San Juan Evangelista y San Juan Bautista, mientras que en la parte superior destaca la figura de San Francisco.
Pero los recuerdos funerarios no terminan en el presbiterio. A lo largo de la visita encontramos también el sepulcro de Juan de Pax, sacerdote que llegó a Carrión a finales del siglo XV y que estuvo relacionado con la reforma de los conventos de la villa.
Caminar por Santa María del Camino es, por tanto, caminar entre piedras que no sólo hablan de arte. También hablan de personas. De obispos. De sacerdotes. De familias que quisieron permanecer cerca del altar incluso después de abandonar este mundo.
Otro de los grandes atractivos del interior es la presencia de varios retablos que aportan color y riqueza artística a la sobriedad de la arquitectura. Entre ellos destaca el Cristo del Amparo, una impresionante talla gótica que añade al conjunto una profunda carga expresiva y devocional.
Y, por supuesto, no podemos olvidar del dedicado a Nuestra Señora del Pópulo, vinculada al Clérigo Pastor, con su altar dorado y la interesante historia de su fundador.
También merece especial atención la Virgen de las Victorias o del Camino,
una imagen gótica que conserva toda la delicadeza de aquellas esculturas
medievales que parecen haber sobrevivido a su propio tiempo.
Así, el visitante pasa de la austeridad románica de los pilares y las
bóvedas al dorado de los retablos, de la sobriedad de la piedra a la
expresividad de las imágenes. Un viaje artístico sin necesidad de abandonar el
templo.
Por último y para finalizar nuestro recorrido, nos fijamos también en dos piezas que, aunque mucho más discretas que la gran portada, esculturas y sepulcros, guardan una estrecha relación con la vida espiritual del templo. La pila bautismal, fechada en el siglo XIV, nos lleva hasta aquellos tiempos medievales en los que generaciones de carrioneses comenzaron aquí su vida cristiana; y junto a ella, la pila de agua bendita, del siglo XV, recuerda el gesto sencillo con el que tantos fieles y peregrinos han entrado en Santa María del Camino a lo largo de los siglos.
Mientras nos alejábamos de Santa María del Camino, no pudimos evitar pensar en todos aquellos peregrinos que, antes que nosotros, habían cruzado sus puertas. Ellos continuaron hacia Compostela. Nosotros continuamos nuestro viaje. Pero durante unos instantes, entre las viejas piedras de Carrión de los Condes, todos recorrimos el mismo camino.
TODA LA INFORMACIÓN INCLUIDA EN ESTA PUBLICACIÓN, HA SIDO RECOGIDA DE LOS
SIGUIENTES ENLACES:
https://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_de_Santa_Mar%C3%ADa_del_Camino_(Carri%C3%B3n_de_los_Condes)
https://www.palenciaturismo.es/visitar/lugares-interes/iglesia-santa-maria-camino
https://www.terranostrum.es/turismo/iglesia-de-santa-maria-del-camino-carrion-de-los-condes
https://www.arteguias.com/iglesia/santamariacaminocarrioncondes.htm
https://www.arquivoltas.com/8-palencia/02-CarrionSM00.htm
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