Cuando
llegamos a la granja, el día ya se despedía. El cielo se iba apagando poco a
poco y la luz tenue del atardecer envolvía todo en una atmósfera tranquila y
misteriosa. Estábamos agotados del viaje, sí, pero la curiosidad pudo más que
el cansancio. No queríamos dejar pasar la oportunidad de dar un primer paseo y
empezar a sentir la historia del lugar.
Así que salimos del hotel...
... y nos aventuramos a caminar entre sombras y silencio, dejándonos llevar por la penumbra que caía sobre la granja.
Era como si cada rincón guardara un secreto esperando ser descubierto. El nombre de sus calles...
Era como si cada rincón guardara un secreto esperando ser descubierto. Recorrimos entonces el mismo camino que, ya con la claridad del alba, volveríamos a explorar al día siguiente… pero aquella primera caminata, bajo la luz tímida del anochecer, tenía un encanto especial.
La Granja
de San Ildefonso, oficialmente conocida como el Real Sitio de San
Ildefonso, es uno de esos destinos que combinan naturaleza, historia y un toque
de majestuosidad inesperada en plena sierra segoviana. Pero antes de
convertirse en palacio borbónico, este lugar tuvo un origen mucho más humilde y
espiritual.
El nombre no
es casual. Proviene de una antigua granja que los monjes jerónimos del MONASTERIO DE EL PARRAL (Enlace a nuestra publicación) tenían en las inmediaciones.
Mucho antes de que los reyes pusieran sus ojos en este enclave, ya era un lugar
de recogimiento y descanso.
Según las
crónicas, el primer refugio real en la zona fue la llamada Casa del Bosque,
mandada construir por el rey Enrique III de Castilla en el cercano Valsaín como pabellón de caza. Más tarde, su nieto y
sucesor Enrique IV levantó un pequeño
albergue y una ermita dedicada a San Ildefonso,
arzobispo de Toledo.
En 1477, los Reyes Católicos donaron la ermita, el albergue y tierras circundantes a los monjes jerónimos de El Parral. Ellos realizaron pequeñas reformas y comenzaron a trasladarse allí durante los meses de verano, buscando el aire fresco de la Sierra de Guadarrama, mucho más agradable que el calor de Segovia. Aquella granja, lugar de meditación y recreo, fue el germen del actual pueblo y el origen de su nombre.
Con el paso del tiempo, el lugar fue ganando importancia. El rey Felipe II realizó importantes reformas y transformó el edificio en un suntuoso palacio que sirvió de residencia a sus sucesores hasta el reinado de su biznieto Carlos II (El hechizado).Sin embargo, en 1682 un gran incendio destruyó la parte occidental del palacio de Valsaín. (antigua residencia real) marcando el fin de aquella etapa.
El verdadero esplendor llegaría en el siglo XVIII con Felipe V (el animoso), primer Borbón español, quien decidió levantar aquí un nuevo palacio inspirado en el lujo francés. En 1717, Felipe V quedó cautivado por la belleza del lugar y su riqueza cinegética, decidió levantar un palacio en el lugar en que se encontraba la ermita de San Ildefonso, y en 1720 compró la granja a los jerónimos y decidió crear aquí un nuevo Real Sitio para su retiro y el de sus restos.
El rey que, parece, quiso imitar la vida de Felipe II, acabó demostrando que había sido educado en la corte de Luis XIV y lo que pudiera haber sido otro Palacio de El Escorial, acabó siendo una copia del Palacio de Versalles, Felipe V no quiso replicar su grandiosidad, sino crear un retiro más íntimo, similar al desaparecido jardín de Marly
La Granja es
el mejor ejemplo en España del jardín formal a la francesa, inspirado en las
creaciones de André Le Nôtre para Luis XIV en
Versalles. Sus jardines responden al estilo clásico francés, caracterizado por
la simetría, las grandes perspectivas y el dominio de la naturaleza a través
del diseño.
El trazado
se debe principalmente a los arquitectos franceses René Carlier, discípulo del paisajista de Luis XIV, y Esteban Boutelou quienes también incorporaron el gusto italiano de
la época. Las avenidas y paseos no se limitan al recinto del palacio, sino que
se proyectan hacia el paisaje de los Montes de Valsaín, integrando los
parterres, la arquitectura vegetal y el bosque natural en un mismo conjunto.
La
abundancia de agua procedente de la montaña permitió crear un complejo sistema
hidráulico que aún hoy sigue funcionando. Las fuentes monumentales, decoradas
con esculturas mitológicas y espectaculares juegos de agua, son uno de los
grandes atractivos del lugar. Aunque en un principio se pensó realizar estas
esculturas en bronce, finalmente se hicieron en plomo por motivos económicos,
estableciéndose para ello una fundición en el cercano palacio de Valsaín.
A partir de
1724, el Real Sitio alcanzó su máximo esplendor, al convertirse en la
residencia veraniega del rey de España y de toda su corte.
En verano,
cuando las fuentes se ponen en funcionamiento, el espectáculo sigue siendo tan
fascinante como hace tres siglos.
Las Fuentes
Monumentales, de los jardines del palacio son Veintiséis surtidores, todas
ellas basadas en la mitología clásica, aunque nunca han faltado fantásticas
historias populares sobre cada una de las esculturas que relatan mezcolanza de
deseos, trazos humanos, miedos presentidos. Sus artistas son de la talla
de Jean Thierry. René Frémin. Dumandré y Pitué.
Imagen recogida de: httpsblogger.googleusercontent.comimgbR29vZ2xlAVvXsEgdR5-TLgwCGi6Yh3VKIbVdI0zQ77TKIoy3KLZ1B8XN1j8OmHIw7lPg4y
Fuente de La Selva. Autor: Jean Thierry.
Personajes principales: Pomona y Vertumnio. Está formada por un estanque,
dividido a su vez en cuatro subestanques.
La Carrera de
Caballos. Autores: René Frémin y Jean Thierry.
Se compone de las siguientes fuentes: Fuentes de los Caracoles, El
Abanico, Neptuno, Apolo, Estanque de la Medía Luna y la
de Andrómeda.
Está en un estanque circular rodeado de setos, caminos y árboles, representa el mito de Perseo salvando a Andrómeda de un monstruo marino. El chorro principal sale de la boca del dragón y puede alcanzar más de 30 metros. La fuente fue restaurada y volvió a funcionar tras unos 80 años apagada.
La Cascada Nueva. Autores: René Frémin y Jean Thierry.
Este grupo lo encontramos en la fachada principal del palacio, rodeado de un
hermoso parterre o jardín y se compone de la Fuente de
Anfítrite, La Cascada y la Fuente de las Tres Gracias.
Fuente de los
Vientos. Autor: René Frémin.
El personaje mitológico representado es Eolo. Es un pequeño estanque circular
en cuyo centro y sobre un peñasco está el dios Eolo con corona y centro. En un
gran odre tiene encerrados a los vientos, representados por cabezas de niños.
Fuente de los
Dragones. Autor: Jean Thierry.
Son dos fuentes con cuatro grandes dragones realizados con gran realismo.
Fuente de las
Ocho Calles.Autores: Jean
Thierry y Frémin.
Alrededor de una gran plaza circular, donde desembocan ocho calles están
situadas las ocho fuentes que representan a Neptuno, La Victoria,
Marte, Cibeles, Saturno, Minerva, Hércules y Ceres. En el centro hay un
pedestal de mármol, sobre el que se asienta un grupo de figuras: Psiquis,
Mercurio y Cefirillo.
Continuando
por la diagonal, existe un Estanque Cuadrado uno de los depósitos de
agua que sirven para riego de los jardines y el abastecimiento de los juegos de
agua de las fuentes.
Fuente del
Canastillo. Autor: René Frémin.
Sin leyenda mitológica, es sin embargo una de las más vistosas por sus juegos
de agua. Además tiene la particularidad de que moja cuando está en
funcionamiento. Del centro del canastillo sale un surtidor que eleva el agua a
veinticinco metros de altura. Del borde del canastillo salen treinta y dos
surtidores oblicuos, que con suficiente presión lanzan el agua fuera de la
fuente. La Infanta Isabel, “La Chata”, sentía gran predilección por esta
fuente.
Fuente de las
Ranas. Autor: Frémin.
Personaje mitológico: Latona con sus hijos, Apolo y Diana, Labradores. Con unos
juegos de agua tan vistosos como la del Canastillo, representa el momento en
que los campesinos son transformados en ranas por Júpiter, en castigo por las
malas acciones cometidas con Latona y sus hijos.
Fuente de los
Baños de Diana. Autores: Dumandré y
Pitué.
Sobre planos de Santiago Bousseaux. Personajes mitológicos: Diana, Acteón,
Ninfas. Es la última fuente que se construyó y cuentan que Felipe V en su
inauguración comentó: 'Tres minutos me has divertido pero tres millones me has
costado' (Tres millones de reales de vellón).
Fuente de La Fama. Autores: Dumandré y Pitué.
Personajes mitológicos: La Fama, Pegaso, la Ignorancia, la Envidia. Situada a
la derecha del palacio, podemos contemplar el maravilloso parterre que la
precede, formado por boj y tejos recortados. El espectáculo de esta fuente,
debido a la altura que alcanza el chorro, 47 metros, es una auténtica sinfonía
de luz y color.
El Mar. Hay que destacar el gran lago construido en la parte
más alta del parque, de cuyas aguas se nutren la mayoría de las fuentes. A lo largo del muro de contención, tiene una
barandilla de madera, con un amplio paseo. En la parte contraria al muro
están la Casa de la Góndola, la Piscifactoría y más a la derecha la Gruta.
A pesar del
devastador incendio del 2 de enero de 1918, el palacio conserva gran parte de
las decoraciones al fresco de la época de Felipe V. En aquel incendio se
perdieron frescos, lámparas de cristal y bronce, muebles históricos, tapices y
numerosos objetos decorativos. El fuego se propagó durante varios días porque
ocurrió en pleno invierno: las tuberías estaban congeladas y las comunicaciones
con Segovia y Madrid se encontraban cortadas por la nieve.
La
combinación del estilo tradicional español con el rigor geométrico francés dio
lugar a un conjunto único. Las obras avanzaron tan rápido que en 1723 los reyes
ya estaban instalados.
Encargó el
palacio a Teodoro Ardemans. El 10 de enero de 1724, desde San
Ildefonso, Felipe V anunció su abdicación en su hijo Luis I de España. Pero la prematura
muerte del joven rey ese mismo año obligó al “Rey Padre” a regresar al trono.
El palacio, inicialmente modesto, tuvo que ampliarse, y los jardines crecieron
con nuevas y espectaculares fuentes.
En 1736, el
arquitecto italiano Filippo Juvarra diseñó una nueva fachada en el eje central del
jardín, concluida por su discípulo Giambattista
Sacchetti. El
resultado es un palacio de marcada influencia italiana y gran densidad
arquitectónica.
Así nació el
impresionante Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, concebido como
residencia de retiro pero convertido en uno de los centros políticos y
cortesanos más relevantes del momento.
Entremos en
el zaguanete que funciona como un pequeño cruce de los apartamentos
reales.
Continuamos a la galería
de retratos, antiguamente antecomedor.
En la planta principal del palacio, se encuentran espacios más íntimos como la Galería de Retratos,
Y después el
comedor
...con su oratorio.
Llegamos al dormitorio de Sus Majestades,
La sala
contigua es la pieza de escribir.
Esta última destaca por sus grandes espejos —los primeros de tales dimensiones fabricados en la Real Fábrica de Cristales— con molduras dorados en estilo rococó. Su techo, decorado con estuco dorado, muestra “El Rapto de Europa”, una alegoría mitológica sobre los orígenes culturales del continente.
En la planta baja, las salas son más fastuosas: la Sala de Hércules, la de la Justicia, la Fuente de la Galatea y la espectacular Sala de Mármoles o de Europa.
Aquí se
encuentra la colección de esculturas de la reina Cristina de Suecia, quien las reunió
en su exilio en Roma tras su abdicación al trono. Fueron adquiridas
expresamente para este palacio por Felipe V junto con sus peanas, elaboradas en
Italia por encargo de la exreina sueca, las cuales aún subsisten en los espacios
originales. Las esculturas fueron trasladadas en el
siglo XIX al Museo del Prado y reemplazadas en sus peanas
por reproducciones en escayola.
En la Sala
Hércules del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso se conserva el llamado “Reloj
organizado” turco, una curiosa pieza del siglo XVIII fabricada en Londres que
combina un reloj con un pequeño órgano musical. Gracias a un complejo
mecanismo, el aparato no solo marca la hora, sino que también puede interpretar
trece melodías, mientras el tiempo se muestra en dos esferas: una con números
romanos y otra con números turcos, reflejando su carácter orientalizante.
La decoración mezcla influencias turcas e inglesas e incluye un motivo de dos oboes de amor cruzados. El mecanismo del reloj fue realizado por el relojero Eardley Norton y el órgano por el organero Samuel Green. Según una tradición posterior, el reloj podría haber sido un regalo diplomático al rey Carlos III de España durante la visita del embajador otomano Ahmet-Vasif Effendi en 1787, lo que explicaría su nombre de Reloj Turco.

El rey Felipe V muere el 9 de julio de 1746 y es enterrado en la Real Colegiata de la Santísima Trinidad.
El edificio tiene una planta de cruz latina y consta de una sola nave. El altar mayor está decorado con un destacado retablo de mármol realizado por Teodoro Ardemans, presidido por un óleo de Solimena titulado La Santísima Trinidad adorada por los santos patronos de los miembros de la Familia Real española.
En los testeros del crucero se sitúan las puertas de acceso desde el
exterior. En el muro norte se encuentran dos altares laterales: uno dedicado a
San Ildefonso, en el lado del Evangelio, y otro a la Inmaculada Concepción, en
el lado de la Epístola.
A los pies de la nave se localiza el coro, que cuenta con una notable sillería.
Sobre él se dispone la tribuna real, sostenida por ricas columnas de
mármol y rematada por una pantalla coronada con las armas conjuntas de Felipe V
e Isabel de Farnesio.
Las bóvedas de la nave y la cúpula están ornamentadas con estucos y
valiosos frescos.
Al este de la nave principal se encuentra el relicario, al que se accede
desde el lado del Evangelio del presbiterio. Este espacio, profusamente
decorado, alberga el Sepulcro de Felipe V e Isabel
de Farnesio, así como la tumba de la infanta Isabel de Borbón, conocida como “La
Chata”, hija de Isabel II.
En el relicario también se conservan reliquias de diversos santos.
Isabel de Farnesio, durante el reinado de su hijastro Fernando VI, se retiró de San Ildefonso, y construyo el palacio de Riofrio que no llego a habitar.
A su
regreso, durante el reinado de su hijo Carlos III
de España —quien impulsó las excavaciones de Pompeya, Herculano, y
otras ciudades sepultadas por la erupción del Vesubio del
año 79:—, la reina, de origen italiano, encargó a compatriotas la ampliación
del palacio bajo la dirección de Andrea
Procaccini, Entre 1727 y 1737 se añadieron dos patios abiertos, entre ellos
el de la Herradura, hoy acceso principal.
La reina murió el 11 de julio de 1776 recibiendo sepultura, como su esposo, en la Colegiata y no en la cripta real de El Escorial por su propia decisión.
La Real Colegiata de la Santísima Trinidad, ricamente decorado alberga los Sepulcro de Felipe V e Isabel de Farnesio,

Hoy, pasear
por La Granja es recorrer capas de historia: desde la humilde granja monástica
hasta el refinamiento borbónico, pasando por pabellones de caza medievales,
incendios devastadores y ambiciosas reformas reales. Un lugar donde la
naturaleza y la historia caminan de la mano, ideal para una escapada con encanto.
Visitar La
Granja es recorrer siglos de historia: desde los pinares medievales de caza
hasta el refinado retiro borbónico; desde la sencillez monástica hasta el
esplendor barroco. Un destino imprescindible para quienes buscan combinar
naturaleza, arte e historia en una escapada inolvidable por Segovia.
El Palacio
Real de La Granja de San Ildefonso es una de las residencias de
la familia real española, gestionado por Patrimonio Nacional y
se encuentra abierto al público.
Irnos de este lugar tan bello e histórico sin pasar por la tienda de suvenires sería prácticamente ilegal… o al menos muy mal visto por nuestra infanta, Así que, como buenos padres responsables, tuvimos que entrar y rescatar otro saco más para su creciente museo personal de recuerdos.
INFORMACIÓN RECOGIDA
DE LOS SIGUIENTES ENLACES:
https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_Real_de_La_Granja_de_San_Ildefonso
https://www.patrimonionacional.es/visita/palacio-real-de-la-granja
https://www.rutasconhistoria.es/loc/palacio-real-de-la-granja-de-san-ildefonso
https://es.wikipedia.org/wiki/Real_Sitio_de_San_Ildefonso
https://es.wikipedia.org/wiki/Real_Colegiata_de_la_Sant%C3%ADsima_Trinidad
https://www.terranostrum.es/turismo/el-palacio-real-de-la-granja-y-sus-fuentes
VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DE
LA PROVINCIA DE SEGOVIA EN EL ENLACE.
































































































































































































































No hay comentarios:
Publicar un comentario