PUENTE ROMANO Y VERRACO DE SALAMANCA.

La historia del puente romano de Salamanca es, en muchos sentidos, la historia de la propia ciudad. Desde hace siglos, esta obra monumental ha sido uno de sus símbolos más reconocibles, inseparable de su identidad y memoria colectiva.

La ubicación en la que se levantó no fue casual: cerca de las tres colinas donde nació la ciudad, junto al caudaloso Tormes y en plena ruta de la Vía de la Plata, el puente se convirtió en paso obligado para personas, animales y mercancías. Era mucho más que un cruce: era la puerta de entrada a Salamanca y la arteria que la conectaba con Mérida y Astorga.

Sólido y resistente, el puente ha sobrevivido al paso del tiempo y a las embestidas del río, aunque no sin cicatrices. Sus 27 arcos —de los cuales los 14 más próximos a la ciudad son de origen romano, construidos en granito, y los restantes de piedra arenisca, levantados entre los siglos XII y XIII— muestran a simple vista la huella de su historia.

El tramo romano, con más de 200 metros, revela la maestría técnica de aquellos ingenieros que supieron dominar un río imprevisible.

Las riadas, sin embargo, han sido su mayor enemigo. La de 1256, conocida como la “riada de los Difuntos”, dañó trece arcos del margen izquierdo; la de 1626, la más devastadora, dejó en pie apenas quince. A pesar de ello, siempre hubo manos dispuestas a reconstruirlo, conscientes de que el puente era vital para la vida de la ciudad. En ocasiones, se improvisaron pasarelas de madera para mantener la conexión mientras se reparaba.

Más allá de su valor práctico, el puente pronto se cargó de un profundo simbolismo. En el escudo de Salamanca aparece junto al toro, como recordatorio de la herencia prerromana y romana que moldeó la ciudad. En los relatos y crónicas medievales se le menciona con frecuencia, y hasta el Lazarillo de Tormes lo inmortalizó en sus páginas. En 1931, su importancia fue reconocida oficialmente al ser declarado monumento nacional.

Las leyendas, como siempre ocurre con las grandes obras, tampoco tardaron en surgir. Una cuenta que fue el propio Hércules quien lo construyó, apoyándose en la aparición de una medalla con la imagen del héroe. Otra enlaza su origen con el toro del puente y con el árbol, símbolos que la tradición popular asoció desde antiguo a Salamanca.

Hoy, el puente romano sigue siendo mucho más que piedra y arco. Es la memoria viva de un pueblo que, a lo largo de los siglos, supo resistir, levantarse tras cada riada y mantener intacto el orgullo de su pasado. Caminar por él no es solo cruzar el Tormes: es recorrer más de dos mil años de historia, sentir la huella de Roma y reconocer, en su silueta, el espíritu eterno de Salamanca.

Dibujo original David Roberts (1796-1864) pintor escocés conocido por sus viajes y sus paisajes, entre ellos numerosos de España

Pocos salmantinos conocen que la escultura más antigua de la ciudad vivió una historia accidentada: permaneció casi treinta y tres años olvidada en el fondo del río y, después, pasó ochenta y siete más errante, trasladada de un sitio a otro, antes de recuperar su lugar original. Se trata del célebre «toro del puente», un verraco prerromano que Salamanca convirtió en símbolo y que hoy preside su escudo.

Durante siglos se pensó que había custodiado sin interrupción la entrada sur de la ciudad. Sin embargo, la verdad fue muy distinta. A mediados del siglo XIX, en un clima de exaltación liberal tras la muerte de Fernando VII, un equívoco revisionismo histórico llevó a decretar su «abolición». En 1834, el gobernador José María Cambronero ordenó derribarlo, convencido de que Carlos V lo había colocado allí como castigo tras la revuelta comunera. La orden terminó por destrozar la escultura, que quedó partida en tres fragmentos.

Rescatada en 1867, la pieza fue trasladada a distintos museos hasta que, finalmente, regresó al puente en 1954, coincidiendo con el cuarto centenario de la publicación del Lazarillo de Tormes, obra que ya mencionaba al verraco.

Aunque decapitado, el animal figura en el escudo de Salamanca como un toro, gracias a una antigua leyenda que cuenta cómo un pastor lo descubrió escarbando junto a un árbol, en el mismo lugar donde descansaban los restos de un puente.

Los Vettones, pueblo prerromano asentado en estas tierras antes de la conquista romana, esculpieron estas figuras zoomórficas —toros, jabalíes o cerdos— como emblemas de fertilidad y fuerza. 

TOROS DE GUISANDO, ÁVILA

TODA LA INFORMACIÓN INCLUIDA EN ESTA PUBLICACIÓN, HA SIDO RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES:

https://web.archive.org/web/20200727141733/https://lacronicadesalamanca.com/167322-historia-puente-romano-salamanca/

https://www.lagacetadesalamanca.es/salamanca/salamanca-renego-simbolo-arrojo-tormes-toro-puente-20240317130720-nt.html#goog_rewarded 

VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DE LA PROVINCIA DE SALAMANCA EN EL ENLACE.


HUERTO DE CALIXTO Y MELIBEA, SALAMANCA





Salamanca esconde el lugar en el que se creó una de las obras más famosas e importantes de la literatura española.

El Huerto de Calixto y Melibea es un pequeño espacio ajardinado que está situado sobre la muralla y desde el que se pueden ver unas hermosas vistas de las Catedrales y de la ribera del río Tormes.

La expresión «llevar a alguien al huerto», suena infortunada, en Salamanca es muy común y no necesariamente supone una connotación sexual. En la capital charra se encuentra uno de los lugares más románticos de la provincia, situado en la ladera de la antigua muralla salmantina y con más de 2.500 metros cuadrados. Se trata del Huerto de Calixto y Melibea que se corona como el jardín elegido por las parejas para eternizar su amor.

Fernando de Rojas escribió su obra 'La Celestina' ambientada en este huerto a los pies del río Tormes recrea la historia de amor entre Calixto y Malibea. Una pareja de enamorados culminan un final trágico por culpa de la famosa Celestina.

Historia de Calixto y Melibea

Fernando de Rojas, autor de la obra, estudió en la Universidad de Salamanca y con su trabajo selló a la capital charra como una de la ciudades más románticas de España.

La historia de amor entre los personajes transcurre en este huerto y comienza cuando Calixto, un joven inteligente y de clase alta, se enamora de Melibea, una mujer que le rechaza. El mozo no conforme con que la persona a la que quiere no siente lo mismo, sigue un consejo de sus sirviente y visita a Celestina, una vieja pitonisa que ayudará a la pareja a consolidar su amor. Calixto y Melibea comienzan una relación pasional con un trágico final. El joven muere por accidente y Melibea, tras no poder soportar una vida sin su amado, decide suicidarse.

Actualmente se le llama 'celestina' a cualquier persona que facilita e intentar intervenir para que dos personas se conozcan y de ahí nazca una relación o encuentro amoroso o sexual.

Justo en la entrada del huerto se encuentra el 'busto de la Celestina'. Se trata de una representación a la alcahueta más famosa de la literatura española. Debajo de ella se puede leer, «soy una vieja cual Dios me hizo, no peor que todas. Si bien o mal vivo, Dios es el testigo de mi corazón». Estas palabras fueron extraídas de la propia obra.

En el centro se encuentra el 'pozo de los enamorados'. Allí, acuden las parejas para colocar un candado en la parte superior de su estructura. Es un símbolo para sellar su amor eterno, pero en la actualidad, son tantas las personas que realizan este acto de amor, que se han visto obligados a colocar sus candados en la valla de la muralla. De esta manera, se observan cientos y cientos de enamorados que han pasado por este hermoso lugar.

También, este jardín alberga en torno a 150 especies botánicas. Es un lugar con las condiciones perfectas para el acondicionamiento y cuidado de todas las plantas que lo componen.

El Huerto está colocado encima de la antigua muralla salmantina, su altura permite unas vistas de lo más increíbles. Son muchos los salmantinos y turistas que se acercan a este lugar para disfrutar del atardecer más bonito de la ciudad. 

Además, el Tormes bajo el Puente Romano y el otro lado de la Catedral, hacen de este lugar un vergel  admirable que valga la pena visitar.

 

 

 

INFORMACIÓN RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES:

https://www.versalamanca.com/huerto.html

https://www.youtube.com/watch?v=U0OiJZd17o0

https://www.youtube.com/watch?v=QQiyVbybQvE

https://www.salamancahoy.es/salamanca/ciudad/conoce-huerto-calixto-20230209180837-nt.html

 

 

 

VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DE LA PROVINCIA DE SALAMANCA EN EL ENLACE. 

CONVENTO DE SAN ANTONIO EL REAL, SALAMANCA

 



La historia del actual Zara en Salamanca.



Origen del convento

El origen del convento-hospicio de San Antonio el Real se remonta a 1735, cuando se proyectó como asilo para frailes ancianos de la comunidad franciscana.

Construcción e inicios

La construcción comenzó en el siglo XVII con la intención de levantar primero un hospital y más tarde un convento, aunque el proyecto nunca llegó a completarse por falta de fondos. En 1745, el franciscano Francisco de la Visitación asumió la dirección de las obras. El nombre de San Antonio el Real se debe a que fue el propio rey Carlos III quien autorizó su fundación.

En aquella época Salamanca ya contaba con cuatro conventos franciscanos, lo que obligaba a repartir los donativos entre todos ellos y dificultaba aún más el mantenimiento del nuevo edificio. Por ello, quedó inconcluso.

La desamortización y nuevos usos

Durante la Desamortización de Mendizábal en el siglo XIX, los terrenos del convento fueron subastados y divididos. En la parcela se levantaron dos edificios:

  • El Teatro Liceo, construido unos años más tarde por Jerónimo García de Quiñones, en parte del claustro.
  • Un edificio de viviendas de estilo decimonónico, cuya fachada no corresponde a la de un templo.

En los bajos de este último se instaló la sede del Banco Central, que en los años 50 transformó profundamente el espacio para adaptarlo a su estética corporativa.

Imagen recogida de:httpsmimundo-amaia.comwp-contentuploads202111ZARA-SALAMANCA.jpg


Conservación y protección

Aunque el ábside fue destruido, se mantuvieron en pie la cúpula y los brazos del crucero, ya que su derribo resultaba demasiado costoso. Los muros de la nave central se aprovecharon como soporte para el nuevo inmueble de viviendas, al que se añadió la actual fachada.

En 1987, los restos del convento fueron declarados Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Castilla y León.

De convento a espacio comercial

La gran transformación llegó a finales de los años 90, cuando Inditex firmó un acuerdo de alquiler con los propietarios del edificio. Tras ocho años de obras de restauración y adaptación, en 2005 abrió sus puertas la tienda Zara.

La intervención consistió en construir un volumen independiente de acero y vidrio con cuatro plantas dentro de la nave central, sin tocar los muros originales. El diseño, concebido como un “mecano” desmontable, permite respetar al máximo los restos históricos.

Sobresalen la cúpula de 22 metros de altura y los robustos muros del convento, que siguen siendo protagonistas del espacio. Para instalar las infraestructuras modernas se recurrió a ingenieros especializados, y se diseñaron lámparas a escala real que dejaron las paredes completamente limpias, sin añadir estructuras invasivas. Aunque no existían planos originales completos, la restauración se apoyó en la documentación histórica disponible.

Un ejemplo singular

La conversión de este antiguo convento en un espacio comercial constituye un caso excepcional en España, donde aún son raras las iniciativas que reutilizan templos con fines comerciales. La intervención no solo buscó dar un nuevo uso al edificio, sino también preservar y contar su historia, integrando el pasado con el presente en un mismo lugar.

INFORMACIÓN RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES:

https://mimundo-amaia.com/de-compras-en-un-convento-el-zara-mas-impresionante-de-espana/

https://es.wikipedia.org/wiki/Restos_del_convento_de_San_Antonio_el_Real_(Salamanca)

VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DE LA PROVINCIA DE SALAMANCA EN EL ENLACE.


SALAMANCA

Allá por el 2003, veintidós años después de nuestra última visita a esta hermosa ciudad junto a nuestra hija Laura y nuestros sobrinos Nando y Cristian, emprendimos el regreso. No solo deseábamos despertar antiguos recuerdos, sino también contemplar cómo el paso del tiempo nos había transformado a nosotros, y cómo la ciudad, fiel a su espíritu, había sabido crecer y adaptarse a la modernidad sin perder su alma. Ya en 2002 había sido nombrada, junto con la belga Brujas, Capital Europea de la Cultura, y desde 1988 su casco antiguo reposaba bajo el amparo de la Unesco como Patrimonio de la HumanidadHoy, al recorrer sus calles, sentimos que no volvemos únicamente a un lugar: regresamos a un tiempo que aún resplandece en nuestra memoria. 

Los orígenes de la ciudad se remontan a hace aproximadamente 2.700 años, durante la Primera Edad del Hierro, cuando los primeros asentamientos humanos se establecieron en el cerro de San Vicente, junto al río Tormes. Desde entonces, Salamanca ha sido testigo del paso de numerosos pueblos y culturas: vacceosvetonesromanosvisigodos y musulmanes.


Entre ellos destacan los vetones, un pueblo prerromano de cultura celta, del que aún se conservan numerosos restos arqueológicos distribuidos por toda la provincia , concretamente en la ciudad de Salamanca, su PUENTE ROMANO, y su verraco vetón (enlace a nuestra publicación).

Con la expansión romana en la península ibérica, el territorio pasó a formar parte del Imperio Romano dentro de la provincia de Lusitania.

Tras la caída del mando, los alanos ocuparon la región, aunque pronto fueron sustituidos por los visigodos, bajo cuyo dominio Salamanca se convirtió en sede episcopal. La invasión musulmana en el siglo VIII supuso la expulsión de los visigodos, y la ciudad quedó situada en una zona fronteriza conocida como "tierra de nadie", entre el Sistema Central y la Cordillera Cantábrica, que permaneció prácticamente despoblada.

La repoblación tras la Reconquista cristiana fue liderada por Raimundo de Borgoña, yerno del rey Alfonso VI de León, quien sentó las bases de la Salamanca moderna.

Un hito especialmente significativo por lo que supuso con posterioridad-,  fue la fundación en 1218 del Estudio General del Reino por el rey Alfonso IX de León, que más tarde, bajo el reinado de Alfonso X el Sabio y por bula del papa Alejandro IV en 1255, se convertiría en la UNIVERSIDAD DE SALAMANCA (enlace a nuestra publicación), una de las más antiguas de Europa.

Por otro lado, en 1311 nació en la ciudad de Salamanca Alfonso XI de Castilla,​ único rey que ha nacido en la actual provincia salmantina. La Baja Edad Media trajo consigo las luchas entre bandos nobiliarios en Salamanca y CIUDAD RODRIGO (enlace a nuestra publicación), así como la creación de múltiples señoríos nobiliarios, como el CONDADO DE LEDESMA , o EL DUCADO DE ALBA DE TORMES.​

CONDADO DE LEDESMA

En 1543 Felipe II de España contrajo matrimonio en la ciudad de Salamanca con María de Portugal.

Salamanca ha quedado vinculada a la historia universal por una serie de hechos y personalidades que llegaron a marcar la evolución de la sociedad occidental. Entre ellos, merece destacarse la creación de la primera gramática del castellano en 1492 por Antonio de Nebrija, la célebre Grammatica. Fue el primer estudio de las reglas de una lengua europea occidental que no era el latín y este hecho marca el inicio del Siglo de Oro español. Antonio de Nebrija fue además la primera persona del mundo occidental en reclamar derechos de autor.

Salamanca también estuvo vinculada a los preparativos de Cristóbal Colón para su primer viaje que llevó al descubrimiento de América por parte de los europeos. El Claustro de la Universidad de Salamanca se llegó a reunir en consejo para tratar su proyecto. Durante estos años, Colón logra el apoyo de los monjes dominicos, hospedándose en el CONVENTO DE SAN ESTEBAN. El astrónomo salmantino Abraham Zacut fue su gran apoyo científico para el viaje.

La primera mujer universitaria del globo, Beatriz Galindo, «la Latina», está vinculada a la Universidad, así como la primera mujer profesora de universidad del mundo, Luisa de Medrano, durante el curso 1508-1509.

También aquí se dieron los años de estudio de Hernán Cortés antes de partir a América y conquistar el Imperio mexica. En la defensa de los derechos de los indígenas del Nuevo Mundo tuvo un papel destacado la llamada Escuela de Salamanca, que con Francisco de Vitoria a la cabeza, reformuló el concepto de derecho natural, renovó la teología, sentó las bases del derecho de gentes moderno, del derecho internacional y de la ciencia económica moderna y participaron activamente en el Concilio de Trento. En dicho Concilio, los matemáticos de la Universidad salamantina propusieron al entonces papa Gregorio XIII el calendario que se vino a conocer como calendario gregoriano y que actualmente es utilizado en todo el mundo. El germen fueron dos estudios realizados en 1515 y 1578 por científicos de la universidad, que fueron remitidos a la Iglesia.

En Salamanca se realizó la traducción parcial de la Biblia al español, hecha por Fray Luis de León. También aquí se encuentra el libro impreso sobre ajedrez moderno más antiguo conservado, Repetición de amores y arte de ajedrez, del religioso Luis Ramírez de Lucena, publicado en Salamanca en 1496. Asimismo, la estancia de Miguel de Cervantes, posible alumno de la universidad, influyó en sus libros: el entremés LA CUEVA DE SALAMANCADon Quijote de la Mancha (en el que hace referencias a Salamanca mediante el personaje del bachiller Sansón Carrasco), La tía fingida y El licenciado Vidriera.

Se dice que el propio Fernando de Rojas dejó grabadas en unos versos las huellas de su vida: su oficio de bachiller, el lugar de su nacimiento y el mérito de haber concluido la célebre comedia. En el acróstico que abre la obra puede leerse:

«El Bachiller Fernando de Rojas acabó la Comedia de Calisto y Melibea y nació en La Puebla de Montalbán».

Nada queda en los archivos que pruebe su paso por la Universidad de Salamanca, pero la obra misma parece susurrarlo. En el texto El autor a un su amigo se nombra jurista; en los versos acrósticos afirma haber visto en Salamanca la obra que hoy conocemos y asegura haberla concluido en días de vacaciones. En ese mismo juego de letras se otorga a sí mismo el título de “bachiller”, que entonces equivalía, más o menos, a lo que ahora llamamos licenciado.

No tenemos la certeza, pero todo invita a imaginar al joven Rojas, estudiante en las aulas salmantinas, terminando entre libros y silencios las páginas que lo harían inmortal.

Como homenaje a la obra se ha idealizado un pequeño espacio ajardinado que recuerda a EL HUERTO DE CALISTO Y MELIBEA.(Enlace a nuestra publicación).

Al perderse en sus calles, el tiempo se abre como un manuscrito antiguo, desplegando páginas que nos conducen a otras épocas. Entre los pliegues de su encanto, emergen solemnes las casas señoriales, que hoy abrazan nuevas funciones sin renunciar a su grandeza.
Ahí se alza la CASA DE LAS CONCHAS, donde dialogan pasado y presente en un murmullo de piedra; se eleva LA CASA LIStransparente y luminosa, como un vitral que recoge amaneceres; se abre el PALACIO DE LA SALINA, con su nobleza renacida; y se impone el PALACIO DE MONTERREY, testigo inmortal de la memoria y la belleza.

Y al avanzar, la ciudad se desvela como un tapiz infinito, tejido de luces y sombras, de historias que laten bajo cada piedra. Sus plazas se convierten en escenarios donde la vida transcurre con la misma cadencia de antaño, y las torres, orgullosas, parecen custodiar los sueños de quienes las contemplan.

Entre esas piedras cargadas de memoria, también surgen casas con identidad propia. La CASA DE DON DIEGO MALDONADO, palacio plateresco del siglo XVI,donde la cultura viaja entre lenguas y océanos. Alberga hoy la Fundación Cultural Hispano-Brasileña y el Centro de Estudios Brasileños de la Universidad de Salamanca. Muy cerca, la CASA DE DOÑA MARÍA LA BRAVA, edificio gótico del XV y prototipo de las mansiones nobles de la época, recuerda la figura de María de Monroy, cabeza de uno de los bandos en que se dividió la ciudad y célebre por vengar la muerte de sus hijos, conserva en sus muros la fiereza de una madre y la furia de su venganza;

No menos singular es la enigmática CASA DE LAS MUERTES, donde calaveras esculpidas recuerdan que hasta la piedra puede guardar secretos; construida por Juan de Álava a comienzos del XVI. Una leyenda asegura que el nombre proviene de la misteriosa muerte de una mujer en su interior y de la maldición que condenaba a todo aquel que la habitara. Durante años permaneció vacía, hasta que las calaveras, sustituidas por esferas en una reforma, volvieron a ser esculpidas, más pequeñas, pero fieles a su tétrico simbolismo.

La ruta culmina en la CASA DEL REGIDOR OVALLE, del siglo XVIII, donde murió Miguel de Unamuno, dejando impregnada en sus estancias la huella imborrable de su pensamiento.

En cada esquina, el viajero encuentra un eco: un portal que recuerda a los caballeros, un claustro que susurra oraciones olvidadas, una fachada que se enciende al atardecer con reflejos dorados. Salamanca entera se erige así como un poema de piedra, escrito a lo largo de los siglos, donde cada mirada descubre un verso nuevo, junto a sus templos y un sinfín de sentimientos que aún vibran en el corazón de la ciudad.

Sus dos CATEDRALES, LA NUEVA ...




...y LA VIEJA, 



LA CAPILLA DE LA VERA CRUZ, IGLESIA DE LA PURÍSIMA, IGLESIA DE SAN MARCOS, IGLESIA DE SAN MARTÍN DE TOURS, o el inconcluso CONVENTO DE SAN ANTONIO EL REAL, actual establecimiento de Zara

CONVENTO DE SAN ANTONIO EL REAL


Y al avanzar, la ciudad se desvela como un tapiz infinito, tejido de luces y sombras, de historias que laten bajo cada piedra. LA PLAZA MAYOR se convierte en escenarios donde la vida transcurre con la misma cadencia de antaño, y las torres, orgullosas, parecen custodiar los sueños de quienes las contemplan. CENTRO DOCUMENTAL DE LA MEMORIA HISTÓRICA, FILMOTECA DE CASTILLA Y LEÓN, MONUMENTA SALAMANTICAE, varios perpetuados en el MUSEO DE SALAMANCA

MUSEO DE SALAMANCA

 

La provincia de Salamanca ha sido escenario de numerosas producciones cinematográficas a lo largo de las décadas, mostrando su versatilidad como localización.

La primera película conocida rodada en la región fue “Las lavanderas del río Tormes” (1897).

Otras producciones, tanto nacionales como internacionales han sido las siguientes: Doctor Zhivago (1965). En la película se distingue el embalse de Aldeadávila, situado en Aldeadávila de la Ribera, localidad enclavada en pleno corazón del parque natural de Arribes del Duero.

1492: La conquista del paraíso (1987). En esta superproducción se aprecian de la capital salmantina las dos catedrales, el convento de San Esteban, la Iglesia de San Benito, la calle Compañía, la plaza Concilio de Trento y el Patio de Escuelas, localizaciones que permiten a la película recrear fielmente la ciudad en el siglo XV.

En Terminator: destino oscuro (2019) se reconoce el enclave cinematográfico de la presa de Aldeadávila. Una central hidroeléctrica enclavada en el cañón del tramo inferior del río Duero en las Arribes del Duero. El rodaje contó con la participación de cerca de 200 personas, de las cuales una veintena pertenecían a la localidad salmantina de Aldeadávila de la Ribera.

En Mientras dure la guerra, del director Alejandro Amenábar, se utilizaron diferentes localizaciones de la Universidad de Salamanca, como su Patio de Escuelas o la fachada y los interiores de la casa de Unamuno situada en la calle Libreros número 25, convertida actualmente en museo.

La ciudad entera se abre como un tapiz de sombras y fulgores.

Sus plazas laten al ritmo de otras épocas, y sus torres altivas custodian, como centinelas, los sueños de quienes las contemplan.

La PLAZA MAYOR vibra como un corazón abierto, donde la vida fluye con la cadencia de antaño, se convierte en el escenario por excelencia, y las torres parecen custodiar los sueños de todos los que pasean por ella, entre reflejos dorados, historias y recuerdos que resuenan en cada piedra, y en torno a ella respiran templos, torres y conventos: la CAPILLA DE LA VERA CRUZla IGLESIA DE LA PURÍSIMA, SAN MARCOS, SAN MARTÍN.

El presente también teje su lugar en este tapiz: el CENTRO DOCUMENTAL DE LA MEMORIA HISTÓRICA, la FILMOTECA DE CASTILLA Y LEÓN, y MONUMENTA SALAMANTICAE, donde el tiempo se recoge, se guarda, se revive.

Salamanca, poema eterno, ciudad que late entre el eco de los siglos,
se entrega al viajero como un libro infinito, donde cada piedra guarda un secreto, y cada paso escribe un verso nuevo.

En cada esquina, el viajero encuentra un eco: un portal que recuerda a los caballeros, un claustro que susurra oraciones olvidadas, una fachada que se enciende al atardecer con reflejos dorados. Salamanca se erige así como un poema de piedra, escrito a lo largo de los siglos, donde cada mirada descubre un verso nuevo, junto a sus templos y un sinfín de sentimientos que aún vibran en el corazón de la ciudad.



 

 

INFORMACIÓN RECOGIDA DE LOS SIGUIENTES ENLACES:

https://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Salamanca

https://es.wikipedia.org/wiki/Salamanca

https://es.wikipedia.org/wiki/Universidad_de_Salamanca#En_las_artes_y_la_cultura_popular

 

 

VISITA OTROS SORPRENDENTES LUGARES DE LA PROVINCIA DE SALAMANCA EN EL ENLACE.